3.19.2020

Ostara, la fiesta de primavera

Ostara


21 de marzo
Ostara, el nombre de una de las ocho festividades paganas del año, se celebra los 21 de marzo, en coincidencia con el solsticio de primavera en el hemisferio norte. Por :Festividades paganas: nos referimos a las tradiciones de la cultura Celta, que tanta huella dejaron en nuestra civilización y cada día adquieren más fuerza, porque están basadas en los movimientos terrestres y en los períodos de abundancia o latencia con respecto a las estaciones y movimientos del sol, sean éstas propicias para la vida o para el recogimiento.
 Originalmente se llamaba "Eostre" , palabra anglosajona que derivó en “Pascua” del cristianismo que celebra la resurrección del hijo de Dios. Veamos que la fecha en que originalmente se celebraba la resurrección de la vida, con el cristianismo es la fecha del nacimiento de Cristo Jesús.  
Los Celtas celebraban la resurrección de la Tierra que anuncia  los días más largos,   honrando al cortejo de la doncella Diosa y el joven Dios durante el festival de Ostara. En esta época del año, despidiendo el invierno (la desnudez, la ingrimitud), las flores, los arbustos y los árboles muestran las señales del retorno de la vida, y se celebra ese renacer en su mejor expresión, la naturaleza.
Estamos en el equinoccio de primavera  y los días han aumentado su duración, en oposición con la noche, y es evidente ya en todos los sentidos. Día y noche se igualan, el equilibrio entre ambas fuerzas es uno de los pilares y símbolos de esta festividad, el otro muy importante es representado por la liebre y el huevo. La fertilidad y el renacimiento.
La costumbre de buscar y encontrar huevos de Pascua

Ovus (Huevo) es un símbolo universal de vida y fertilidad. La tradición de buscar los huevos de Ostara tiene origen muy antiguo, cuando las gallinas, patos, codornices y otras aves vivían sueltas y ponían sus huevos en cualquier lugar. Como en invierno las aves no ponen huevos en lugares visibles, es muy difícil conseguir uno para el alimento humano, y por eso, cuando se encontraba el primer huevo, del ave que sea, entre los arbustos, era la señal de que ya la tierra había girado y se avecinaban mejores tiempos de prosperidad y abundancia. 

La liebre

La liebre es el animal asociado a la Diosa Oestre, por ser muy fértil representa la capacidad regenerativa de la naturaleza. Es un animal asociado con la Luna tanto por su fecundidad como por tener hábitos nocturnos.
La gente que vive en el hemisferio Norte aprecia mucho poder salir a caminar al aire libre ya que la mitad del año es un crudo invierno, lleno de carencias, hasta de la luz, salir al aire libre es un placer poco frecuente, los árboles se llenan de hojas, de pájaros y de frutos, las temperaturas y la luz se intensifican y tenemos más horas de luz y de vigilia para disfrutar. La lluvia, el viento y los pájaros cantan para despertar a la Naturaleza, el Sol toca el corazón de la Madre Tierra llenándola de calor y de vida. Es el momento del despertar de la savia que permaneció oculta en las raíces durante el invierno, protegiendo a Ovus, la vida vegetal.

 Ostara
Este Sabat, o festividad pagana, tomó el nombre de Oestre (Ostara en inglés antiguo) la divinidad Germánica de la primavera y la fertilidad, cuyo nombre significa brillante o brillar, está asociada con diversas Diosa que guardan los mismos atributos y características. Entre ellas la Diosa griega Eos, la acadia Ishtar, la fenicia Astarté, y nuestra más cercana Cibeles.
En las culturas de Sumeria y Babilonia esta fecha marcaba el comienzo del año. Momento que culminaba, tras doce días de fiestas, con el Hierosgamos de Ishtar y Dumuzzi, símbolo del renacimiento de la Naturaleza, representados por la Suma Sacerdotisa y el Rey.
Esta ceremonia consagraba por un año más al rey en su posición. Es posible que sean los vestigios de una cultura mucho más antigua donde la mujer confería estatus al hombre.

Incluso en el presente, es costumbre en muchos países adornar las casas con huevos pintados y poner liebres y huevos de chocolate, y una de las actividad divertida para los niños, si se dispone de un jardín o de un parque, es esconder huevos de chocolate para que se haga una búsqueda que dura todo el día.
Encontrar uno de estos huevos es un símbolo de buena suerte por venir.


Otros datos interesantes
La palabra estrógeno se origina a partir de "Eostre", el nombre de la antigua diosa anglosajona de la fertilidad. 
 El ritual de Ovus en Ostara consistía en teñir los huevos y pintar los deseos para luego enterrarlos como un regalo a la Madre Tierra, de quien esperaban la realización de los deseos. Las flores son otro símbolo de festividad como por ejemplo el junquillo, la violeta, la peonía, el lirio y el narciso que se utilizan para decorar los altares de Ostara. Durante estas ceremonias se quema incienso de jazmín, rosa y otras flores comunes a la fecha.
La nutrición como bendición
 Ritual de abundancia
Para realizar este ritual de reparación de los alimentos que celebran la abundancia de la naturaleza durante la ceremonia de Ostara, se colocan las comidas preparadas en el altar Ostara como ofrenda a la Diosa y al Dios también. Se sirven los  platos que incluyan frutas, verduras y ensaladas verdes, cubiertos con brotes y flores como violetas y claveles. Se adornan con semillas de pino, calabaza y girasol en los platos o dentro de los panes y pasteles. Estos se hornean y se dan como ofrenda a la diosa de la fertilidad o diosa del grano como se le conoce en algunas culturas.

Ritual
Por lo general los rituales de Ostara tienen en común la representación de recoger y botar o viejo y abrir paso a lo nuevo. La limpieza del hogar o "limpieza de primavera" es un ritual tradicional durante Ostara. Se utilizan escobas de cepillo para barrer la casa y librarla de energías negativas, obsoletas literales y simbólicas. El barrido se hace desde el fondo de la casa hasta la puerta principal, donde se botará el polvo y la escoba hacia fuera. El Ostara es la época del año para comenzar a plantar semillas de flores y hierbas  para la temporada de jardinería que viene. 
Piensa en la naturaleza como nuestra fuente de vida, agradécele y cuídala.

1.30.2020

Registro


Solo los seres humanos tenemos códigos tan complicados para comunicarnos. La palabra que yo digo, que es una imagen en mi mente, puede ser comprendida, de manera general, por quien me escuche. Esto es la lingüística, que no deja de maravillarme. No solo usamos estos códigos para hablar y ser escuchados, también tenemos alfabetos para dejar lo que pensamos por escrito. 
Claro que lo que pienso cuando digo "una calle de mi ciudad" difícilmente otra persona evoque  la misma imagen, aunque seamos muy cercanos. Esto también es notable, porque cada uno de nosotros es un universo, y aunque compartimos códigos concretos, cuando pasan al entendimiento de cada persona, se modifican y alzan vuelo.
Para qué escribimos? Para no olvidar. Estoy segura de que ésa es la razón, si bien no la primera, de todo alfabeto escrito, en piedra, en madera, en pergamino, en papel o en la pantalla. La razón inmediata de la escritura es obvia: ser leídos por alguien más. Pero eso implica también que lo que decimos queda registrado por un tiempo incierto.
Cuando veo los alfabetos que han sido a través del tiempo no puedo dejar de sentir emoción, son tan hermosos, son la escritura del alma, son los pensamientos hechos materia, las imaginaciones traídas a la vida real. Quiero decir que cada persona es la hechura de su pasado, de sus mayores y antepasados y de una cantidad de experiencias y razonamientos que sólo corresponden a ella. Entonces, el alfabeto deja de ser uno solo y se hace infinito.
Y también es dibujo. E
n la Edad Media había artesanos de la escritura, los calígrafos, que dedicaban toda su vida al estudio de las formas de las letras. De algún modo entonces, las formas que hemos creado al registrar recuerdos y pensamientos también son las formas del alma y las del recuerdo. 

Ahora digo, rama de pino, canción de la infancia, perfume de eucaliptos. Puedo nombrar cosas que no son de la materia y nunca lo fueron y sé que le saldrán alas a la imagen yo nombre y se hará eterna. Ya no se detendrá su vida nunca jamás y tendrá muchísimas formas, colores, sabores y olores.
Se encontrará con otras imágenes y juntas harán una realidad, ojalá buena, ojalá de cobijo, de tibieza, de protección y sueño feliz. 




1.09.2020

Tomé un libro de la biblioteca



Por cierto, la biblioteca, que fue frondosa, que ocupaba todas las paredes en nuestra madriguera en Caracas, luego llegó mermada en cajas a Pittsburgh donde igualmente ocupó paredes hasta en la cocina. No sé si todos esos libros estaban allí para ser leídos.  Probadamente no fue así, era para estar abrigados con esa imagen. Cuando abríamos los ojos, veíamos la pared con lomos de colores, letras escritas, sabíamos que había allí historias que discurrían a diferentes escenarios, diferentes épocas, incluso de cuando uno mismo ni siquiera vivía, y que caracteres diversos las vivían y las explicaban o eran explicadas por una voz susurrante.


Leer un libro. Casi nadie lee un libro de una sola vez, a menos que sea "El Perfume¨ de Suskind, caso rarísimo de adicción a una novela, pero del resto, por lo general leo (acostada en mi cama) hasta que los ojos se me cierran y ya no entiendo lo que estoy leyendo. A veces leo en voz alta pero eso tampoco garantiza que vaya a entender lo que estoy leyendo cuando ya me he dormido. El libro se queda hasta allí, se interrumpe la historia colorida o trágica o alegre o aburrida se queda allí, con el libro cerrado y otra vez en la mesita, pero no ha concluido en mi razonamiento. Tal vez el lector da vida a lo que dicen los libros cada vez que los lee. Mientras no son leídos, esas historias o tratados o figuras están muertos.


Las bibliotecas, en esos casos, son como los cementerios.De niña iba con mi abuela a un cementerio fascinante que se llamaba "San Jerónimo". Había allí inmensos mausoleos de mármol, estatuas, puertas de hierro con vidrios para espiar a través de ellos y adentro solía haber una especie de mesa de mármol, era la tumba, claro, y un ángel de mármol también y flores secas. Letras que decían el nombre de quien estaba allí, dicen que descansando.

El libro que tomé de la biblioteca es La Invención de Morel, de Bioy Casares. Y lo dice exactamente como lo pienso. Se superponen las realidades, la recordada, la leída, la vivida.


Descansan los libros mientras no son leídos? O se cansan cuando los lee mucha gente? He pensado en libros olvidados por muchísimos años. Me encantaría encontrar un tesoro así. Abrir sus páginas y escuchar de pronto un montón de gritos, volver a cerrarlo. Silencio. Abrirlo lentamente. Música. Colores.


En esa biblioteca inmensa que estuvo en las paredes de nuestra casa en Caracas, llegué a pensar que había un abismo infinito hacia atrás, porque algunos libros que había acomodado en los estantes de pronto desaparecían, como si se hubiesen caído al universo irrecuperable por la parte desde donde no podía rescatarlos. Y sí, creo que las casas donde habitamos tienen al menos un portal por donde salir a otras realidades, por donde comunicarnos con otras personas presentes o pasadas.


Un tesoro irrepetible


Asomados a la cubierta del barco que nos llevaba a la isla, vimos el fondo de la mar océano. Yo había soñado la noche anterior que en la arena de esa playa encontrábamos tesoros ocultos: algunos collares de piedras azules, cadenas de plata, anillos, diademas y cruces de piedra caliza bordeando los cofres, porque el tesoro, claro está, era resguardado por antiguos muertos, y de los huesos de esos muertos estaba hecha la arena de la playa. Una playa densa y blanquísima, cegadora como mi sueño. No encontramos nada a nuestra llegada. Es decir, la playa, el mar transparente, peces de todos los colores, una quietud perturbadora, troncos de palmeras derrumbadas que llegaban hasta el agua, el cielo calmo, la quietud, el silencio. Los tesoros habían sido saqueados hacía tiempo, y sin embargo, esa isla en la soledad del mar, los corales que podían verse desde la orilla, los peces, las aves marinas y nosotros, temibles intrusos, componíamos en la tarde una visión que de alguna manera quedaría enterrada en la arena de ese lugar: un tesoro irrepetible. Luego alguien soñaría con esto y tomaría un barco para venir a buscarlo.





Para Nidia Bonnet de Wdowik

Mariana




Te paras frente al espejo y trazas un ojo por encima del ojo. Con lápiz negro y afilado escribes minuciosamente el contorno de ese centro acuoso que da vida a tu cara.Le dibujas una forma nueva, lo alargas más allá, hacia un costado de tu rostro, hacia el cabello que cae en ondas por la espalda, oscuro y gitano.
Quieres parecerte a otra cara imaginada, levemente intuida, quieres que al mirarte, el que te mire piense que no eres tú la que está mirando, que tu centro acuoso denote otros pensamientos, y que esconda bajo llave lo que tú sientes.














5.08.2019

Andy Warhol: un aire, un aura, una vibración que no se puede explicar


“Anotaré que se me ocurre ahora que si mi padre, mi abuelo, Giordano y Maerbale procedieron conmigo con tan encarnizada perversidad, fue porque acaso captaron desde el comienzo que yo era distinto en esencia –distinto por torpes razones físicas, pero además por otras mucho más altas, complejas e inaccesibles- al grupo hermoso y ceñudo que formaban. Quizás había en torno de mí algo, un aire, un aura, una vibración que no se puede alcanzar ni explicar y que flota, como un anuncio mágico, alrededor de los elegidos, y presintieron, perplejos pero sin darse cuenta del origen de la turbia desazón que experimentaban, que yo, Pier Francesco,  -el niño bufón, el diminuto Vicino, como me llamaba mi abuela, en recuerdo de su bisabuelo Vicino Orsini, primer señor de Bomarzo- estaba señalado y reservado por la fatalidad para un destino incomparable, infinitamente superior, por insólito, al que gobernaba sus vidas triviales

Manuel Mujica Láinez

"Bomarzo"


Escribiré algo sobre Warhol. Andy Warhol, el creador del arte pop. Para ello me referiré a las percepciones que he tenido a lo largo de mis visitas al museo Warhol de la ciudad de Pittsburgh.
El museo Warhol de Pittsburgh es uno de los pocos museos en el mundo dedicados a la obra de un solo autor; queda en la calle Sanduski, y es un edificio de apariencia retro, como lo es casi todo en esta ciudad, nostálgico y a la vez cargado de una atmósfera trágica.
La dirección del museo, en contraste con la apariencia del edificio, se ha esforzado en mantener una tecnología constantemente actualizada para la mejor presentación de las exposiciones, en concordancia con el espíritu futurista que siempre demostró este creador.  Así, grandes pantallas de proyección en las paredes, circuito cerrado de televisión, una organización estricta de las exposiciones que rotan permanentemente y hacen que el museo no pase un solo día sin ser visitado por cientos de admiradores y fanáticos de la obra del artista, siempre descubriendo novedosas propuestas en sus obras. Todos los trabajos de Andy Warhol que se exponen pertenecen a la colección privada del museo y su valor económico crece constantemente.
Cómo es que la obra de un autor que murió hace más de treinta años puede ser renovada constantemente y sus seguidores pueden descubrir nuevas propuestas en ella? No tengo una respuesta precisa, no podría explicarlo siquiera. Tengo que aclarar en primer lugar que no soy experta de la obra de Warhol, apenas soy una persona asombrada ante su talento y ante la sugerencia de “algo más” que no puedo explicar. Por lo menos, Andy Warhol fue un artista extraordinariamente prolífico. Además de dibujante y pintor, fue fotógrafo y cineasta, productor de bandas de música, publicista y a lo largo de los últimos treinta años de su vida, su momento más productivo, se mantuvo relacionado con muchas personas, a las que influyó y se dejó influir hasta en la manera de vestir. Warhol actuó como enlace entre artistas e intelectuales, pero también entre aristócratas, homosexuales, celebridades de Hollywood, drogadictos, modelos, bohemios y pintorescos personajes urbanos.
No me referiré a la biografía del artista, porque no añadiría nada, es muy conocida su historia, la fortaleza con que trabajó en la creación y sustento del arte pop. Digo fortaleza por el hecho de provenir de una circunstancia poco ventajosa, su niñez muy pobre, hijo de inmigrantes austrohúngaros de la región de Eslovaquia, su debilidad física producto de una penosa y larga enfermedad de la infancia que lo llevó a estar postrado por bastante tiempo y a la sobreprotección de su madre, Julia, que valoró y estimuló su capacidad creativa.
Deseo relatar mis impresiones, ya que me interesa tanto el asunto de la imaginación y la memoria, el asunto de los sueños y de las realidades que podrían existir sin que lo constatemos, y sobre todo la persistencia de la memoria ante el paso irremediable del tiempo. Creo que este tema cae perfecto para esa perspectiva.

En estos días he leído noticias de unos científicos que investigan sobre la teoría de los universos paralelos, otras realidades, infinitas posibilidades para nuestro presente. Siento que vivimos sólo un estrecho filo de lo que podría ser la realidad. Como si un solo rayo de luz entrara por una ventana diminuta de la celda que habitamos, e iluminara una parte de la pared. Nosotros sólo asumimos lo que está iluminado, pero a veces nos chocamos con lo que no vemos e inmediatamente retrocedemos aterrados. Eso no está ahí, insistimos.
Entro al museo por quinta vez en unos meses. Hay siete pisos de arte pop, que incluyen obras pictóricas, películas y fotografías. Incluso hay un salón con una cámara filmadora fija, antigua, que el visitante puede accionar y hacer una película al estilo Warhol, de su propio rostro impávido, mirando directo a la cámara. La película dura tres minutos, tiempo suficiente como para que el visitante no pueda aguantar con el mismo gesto en la cara. Pienso en los millones de personas del mundo que viven fotografiándose permanentemente. Eso es un acto automático que se reproduce a cada instante. La costumbre es de reciente data y se corresponde con la proliferación de las posibilidades de poseer un aparato fotográfico propio, que a la vez está conectado a una base social en permanente uso, de modo que las fotografías son enviadas de manera instantánea al espacio y entran a formar parte de la red alucinante.



La coincidencia con este artefacto de los años 60 preparado como una parodia de lo que vendría cincuenta años después, es más que inquietante.
Entro a otra sala, en ésta hay multitud de pantallas transmitiendo videos, diferentes videos en cada pantalla, pero todas están encendidas en el mismo salón en penumbras. La primera sensación que tengo es la de la vida nuestra en la actualidad,  pendiente de una pantalla, de la computadora, de los anuncios móviles en la calle, del teléfono, del cajero del banco. El visitante puede sentarse frente a una de ellas y quedarse un rato mirando pasar una entrevista, una escena de la vida, conversaciones o sólo imágenes.
En el salón del lado, también en penumbras, se proyectan varios videos en las paredes, son de mayor formato que los del salón anterior. En uno veo un hombre dormido, es bastante famoso este video. Warhol grabó el sueño profundo de John Giorno, su boyfriend. Este video tiene una duración de cinco horas, y está compuesto por varias filmaciones de distintos momentos del sueño de Giorno.  Si uno quiere, puede quedarse mirando a esta persona dormir, su respiración tranquila, en algún momento gira su cuerpo entre las sábanas y se acomoda en otra posición y continua respirando calmadamente. Nada más ocurre. El visitante se cansa y se va. 




Otro video silente muestra a Rodolfo Valentino bailando, cantando y recitando algún parlamento, pero no escuchamos nada.  Un travesti de espesa cabellera rubia se come un plátano lentamente, su mirada intensa me remite no sé por qué a la primera mujer en el universo. Aunque no está expuesto en el museo, me han contado que existe un video del Empire State que dura ocho horas y donde no ocurre absolutamente nada, en apariencia. Warhol dispuso la cámara a los pies del edificio y la dejó rodar durante ocho horas. Se ve el cambio del día a la noche y los pájaros pasar y algunas sombras que van corriendo. Esto me recordó la escena que aparece en la película  “Smoke”  basada en el cuento de navidad, de Paul Auster.https://youtu.be/cdSqCQ8A3TY


Comienzo a pensar en torno a la idea de que Warhol de alguna manera sabía ya en aquella época, lo que ocurriría ahora, tantos años después. No es tan absurdo como parece. Me encuentro con señales de esto a cada paso. Hay una puerta abierta que no parece conducir a un salón de exposiciones, pero me meto allí de todas formas. Es una salita pequeña con paredes de vidrio. No hay nada en la sala, pero detrás de los vidrios hay muchísimas torres hechas de cajas de cartón. Son muchísimas, cientos de ellas. Cajas rectangulares, numeradas y cerradas. Siento un leve mareo, una especie de vértigo. He escuchado que Warhol guardaba compulsivamente todo lo que lo rodeaba, cualquier cosa, monedas, llaves, entradas al teatro, dinero, telas, tarjetas, trozos de libros, dinero, comida, zapatos. Estas cajas contienen esos tesoros. El les llamó “Cápsulas del Tiempo¨, qué nombre perturbador.  Comenzó con esto cuando su mudanza del primer edificio de The Factory, en Nueva York, en los años 70. Se han contabilizado 600 de estas cajas, muchas de ellas permanecen cerradas. He sabido que la gente del museo periódicamente abre al azar alguna de estas cajas y expone su contenido en vitrinas horizontales. Nunca se sabe lo que encontrarán al abrir una caja de éstas, es una aventura emocionante. Por qué? En la respuesta está uno de los conceptos warholianos del arte. Cualquier objeto que nos rodea puede ser arte, puede ser creación y sobre todo puede contener el significado de una época. La reproducción repetitiva de la imagen de un mismo objeto es precisamente la materialización de las imágenes que vemos constantemente frente a nuestros ojos a estas alturas de la civilización, y de la manera en que nos hemos organizado en ciudades. En la televisión, en el cine, en la calle, en el supermercado, en las tiendas, en las bases de comunicación social que han pasado a ser parte fundamental de nuestra vida. Nuestra realidad se ha ido convirtiendo en los últimos años en una pieza de Andy Warhol. Me refiero a la velocidad con que vivimos, la mutación constante de ideas, posiciones ante el arte, la política, la filosofía, la vida, el cambio de actitudes, de rostros, de manera de comportarnos física y personalmente. Quiénes somos? Habitantes fugaces, a los que poco importa lo que les rodee, todo pasa casi simultáneamente para retenerlo o al menos percibirlo. 


Tal vez este es el sentido por el cual Warhol atesoró tantos objetos fugaces. Tal vez en el objeto permanezca el momento. Un objeto podría contener en su materia las sensaciones y sentimientos de ese instante efímero.
En uno de los salones veo algunos de sus primeros dibujos. El trazo preciso de unos dedos sobre un piano, una cabeza apretada entre las manos crispadas. Esos dibujos fueron hechos por un creador innato, lleno de talento. 



En los pasillos hay portadas de la revista Interview, con vertiginosos rostros de celebridades del cine y la moda. Muchos retratos en screen multiplican la mirada de estos íconos. Me explica una gallery atendant  de cabello intensamente rojo, que Warhol anunció en 1963 que abandonaba la pintura y el dibujo para dedicarse exclusivamente a la fotografía y a la filmación. Supongo que pudo haberse obsesionado con la idea de que cualquier objeto o vista por más fija que la veamos, en realidad está en movimiento, y está compuesta por muchas imágenes idénticas a si misma, con ligerísimas modificaciones en el tono o en la luz. Tal vez Warhol veía la vida así, como una secuencia de filmación.  Elvis Presley se multiplica en blanco y negro, vestido de vaquero, en las paredes. Originalmente estos Elvis eran 22, pero la galería donde serían expuestos no disponía de una pared lo suficientemente larga como para poner la obra completa. De modo que el artista redujo el número de Elvis a 11, que son los que originalmente están expuestos en el museo. Como dato adicional, recientemente esta obra fue valorada en ciento cincuenta millones de dólares. 


Hay unos videos de The Velvet Underground, la banda de música rock que él produjo, y cuyos cantantes eran Lou Reed y Nico.  Imágenes en movimiento de gente que seguramente habrá muerto y sus células estarán disgregadas en el universo, como las del mismo Warhol. Objetos sencillos, sin ningún valor aparente, los de uso constante y presente en todas las vidas de todas las personas de este continente. Repetición y presencia. En resumen, la vida. Me cuentan también que Warhol filmaba todo lo que lo rodeaba, guardaba todo objeto presente, y que su obsesión por la técnica screen estaba basada, según su propia explicación, en el propósito de reflejar a la sociedad norteamericana de los años 60, 70 y 80. Treinta años de trabajo intenso. Aunque anunció su retiro de la pintura y el dibujo, eventualmente lo retomó también para completar el retrato de la sociedad contemporánea, objetivo que constituyó su pasión y el propósito de toda su carrera. 


A la salida me siento aturdida, y con deseos de llorar y de agradecer ante una fotografía que lo muestra mirándonos fijamente. Esto vertiginoso es porque he llegado al convencimiento de que Warhol encontró, de alguna manera,  el modo de permanecer registrando la vida por siempre. Esta breve reseña deja por fuera muchísimas cosas importantes que hay que decir, sin embargo, insisto en que es sólo una impresión fugaz de una visitante asombrada. 
La individualidad que conocemos como Andy Warhol murió en 1987 a los 58 años, por complicaciones tras una sencilla operación de vesícula. Había sobrevivido a enfermedades más graves y a los disparos que una ex colaboradora le efectuó a quemarropa en 1968. 
Afortunadamente para nosotros, vivió el tiempo suficiente para dejar una obra que se reinventa a sí misma constantemente.



“antes de que me disparasen, siempre pensé que estaba un poco más para allá que para acá. Siempre sospeché que estaba viendo la tele en vez de vivir la vida