5.30.2018

21 de Junio: Litha, solsticio de verano

Se dice que Litha (pronunciado Lith-ah) quiere significar "Fuego" también se dice que proviene de una palabra anglosajona que sólo se usa para nombrar a la luna del sexto y séptimo mes. También la luna de junio tiene el nombre de “luna de la miel” debido al período de abundancia en esta época del año, ya que la miel es el ingrediente principal de comidas y bebidas del solsticio de verano. En esta fecha se solían celebrar las bodas, por lo que quedó el mote de "luna de miel" a la noche de bodas.

Esta fiesta se celebraba alrededor del 21 de junio con el nombre “Midsummer”, es decir, medioverano. Si se retoma el calendario antiguo como referencia, el verano comienza en Beltane y acaba en Lughnasadh, haciendo que Litha fuese justo la mitad del verano. El momento preciso del solsticio se marca por la entrada del sol en Cáncer, haciendo que éste sea el día más largo del año y, en consecuencia, la noche más corta. El sol está en su cenit, el punto más alto en el cielo y es por ello que se considera como una festividad solar y de carácter masculino. 

Como el sol está en su punto más alto, se celebra la luz y el calor en todo su esplendor, y se celebra la abundancia y riqueza de las cosechas en su momento de maduración. Como el sol es portador de vida y calor, también se le añaden las funciones de purificador, sanador y redentor. La gente expresa vivamente su energía con la llegada de los días calurosos y el exceso de actividad puede llegar a acabar en nerviosismo por lo que es conveniente saber encontrar el equilibrio perfecto. Hay que saber vivir el presente y apreciar los mejores momentos vividos sabiendo que no serán eternos y desconociendo cuándo se repetirá. A partir de hoy, los días serán más largos y las noches más cortas.


El solsticio es la cuarta etapa energética de la Rueda del año, marca la mitad del año y del camino recorrido por el sol, por lo que suele ser tradición disfrutar de la puesta de sol desde una colina o una montaña para despedirlo en su día de mayor gloria.

En las tradiciones druídicas es considerado el Sabbat Mayor que indica el punto medio entre los equinoccios o como decían los druidas "el punto medio entre la luz de la tierra y la luz del agua". En la Wicca, sin embargo, es un Sabbat Menor. Los Sabbats menores son aquellos que celebran puntos astrológicos que cambian las estaciones y los Sabbats Mayores son las mitades y puntos álgidos de éstos, por ello, los solsticios y equinoccios son considerados como los puntos fuertes de una estación. Debido a la importancia de los solsticios, muchos círculos de piedra, como Stonehenge, fueron orientados y alineados teniendo en cuenta la salida del sol en el solsticio de verano. Así mismo, se considera que los solsticios son una de las celebraciones más antiguas de la tierra pues constituyen evidencias de sus celebraciones en la prehistoria.

La lanza del Dios y el caldero de la Diosa son los símbolos de este día, como representación del poder de uno y la generosidad de la otra.

Litha es la indicación de que podemos alcanzar nuestros deseos y sueños pero quizá haya que dar un paso arriesgado, la confianza de que lograremos lo que buscamos es lo que nos debe ayudar a tomar una decisión a veces drástica para lograr lo que buscamos sin miedo a una tal vez consecuencia negativa. 

Es el fin de la oscuridad, comienza la época fértil, la era de la renovación cuando el amor y la pasión de los Dioses se hace más latente.

Además, recibiremos lo que pedimos en abundancia, tanto que podemos asegurar que no nos va a faltar de nada en invierno y que aún sobra para compartir con los demás por lo que es bueno repartir nuestra cosecha con aquellos menos afortunados. El joven Dios se transforma en el fuerte sol fuente de calor y luz viviendo su momento de gloria y máximo poder, su fuerza está en el punto más álgido pero pronto tendrá que morir una vez más para dar paso a la noche, al letargo. Al unirse con la Diosa nos trae toda la abundancia y riqueza de la naturaleza. Lugh, el dios sol, el buen dios, se encarga de nuestras cosechas y nos abastece de todo lo que podamos precisar. El dios además se prepara para ser padre ya que la Diosa está en un avanzado estado de gestación por lo que se le rinde culto en honor a su fertilidad. Las deidades honradas en esta fecha son las Diosas Madres, las diosas del amor y la fertilidad y todos los Dioses solares, Balder en la tradición nórdica, Lugh en la celta...

La escena típica de Litha es aquella en la que sus hogueras brillan durante toda la noche. Es la fiesta de San Juan en los países occidentales. Grandes hogueras de roble y abeto arden esta noche para celebrar la conexión de la vida con el sol y muchos son los que las saltan para purificarse y festejar el solsticio. Con las hogueras además se invita al fuego a ser parte de nuestra vida. Si se colocan ramas y troncos pequeños con los extremos en alto, como formando una tienda india y se ponen los materiales más pequeños en el interior, arderá dando el aspecto de un pequeño sol. Pero, si no es posible tener una hoguera, bien se puede encender una lámpara de aceite, antorchas, velas votivas decoradas con símbolos solares o dibujos de rayos… si se tiene un caldero puede hacerse la hoguera en su interior o colocar una vela o lámpara de aceite dentro. En estos fuegos pueden quemarse aquellas cosas que deseamos alejar, o aquello que ya no nos es útil o nos provoca actitudes negativas. Es tiempo de purificación, limpieza y transmutación mediante el fuego por lo que todo ello debe arder para poder seguir evolucionando sin las cargas del pasado. Para ello, puede escribirse en un papel aquello que se desea alejar y leerlo en silencio o en voz alta antes de echarlo al fuego visualizando cómo desaparece de nuestras vidas mientras las llamas lo consumen y nos ayudan a superarlo para ser más fuertes. También pueden quemarse símbolos de esto, imágenes que lo representen, etc.
La hoguera de esta noche, mantenida viva como mínimo hasta la llegada de la medianoche, traerá bendiciones al hogar de aquellos que la prendieron y del lugar donde se encendió. Pero no debe pensarse que estos fuegos sólo son purificadores, también traen protección, la reproducción del ganado, la salud, la seguridad y la esperanza de que el sol brillará en lo alto el tiempo suficiente para que la cosecha sea de lo mejor por ello se cree que cuanto más alto se salten las hogueras, mejores serán las cosechas, creciendo tanto como el salto dado. 

La llama de Litha será una vela que se encenderá al ponerse el sol y quedará encendida hasta que se consuma por sí misma, pero que el fuego no falte en casa, velas de todos los colores, velas que brillen como el sol y, en el altar, preferiblemente, velas azules por el hecho de la entrada del sol en Cáncer, signo de agua.

El solsticio de verano es ante todo una celebración alegre en la que principalmente se festeja el poder del Dios antes de empezar a decaer y el embarazo de la Diosa así como nuestra propia capacidad para crear cosas y hacerlas crecer como bien pueden ser las cosechas. Todos los rituales de buena suerte así como los amorosos o las curaciones y las purificaciones se llevan a cabo en esta mágica noche en la que todo es alegría por los deseos que se han cumplido o por la certeza de saber que se cumplirán. Hoy es día de dejarnos llevar por el gozo que el calor del sol nos da.

A pesar de ser un día de excesos, debemos encontrar el equilibrio. No olvidemos que somos como el sol, tenemos su misma capacidad para alimentar a nuestros semejantes y debemos ser capaces de ser tan brillantes como él, haciendo llegar la luz a aquellos que se encuentren en momentos de oscuridad. Al amanecer, si se dejó el caldero preparado con agua en el exterior o donde pudiese recibir los primeros rayos solares, hay que mirar en él buscando tres rayos brillando sobre el agua que son el Awen de Cerridwen que concede inspiración poética y energía mágica. Cerridwen llenará nuestra vida de inspiración y poesía si recordamos este sencillo ritual de amanecer del solsticio.


Cómo celebrarlo

Lo ideal en este día en el que el sol tiene un papel tan importante, es salir a celebrar a la calle, estar en casa lo menos posible y organizar comidas campestres, barbacoas en el jardín o picnics en un parque con nuestros seres queridos. En los banquetes de esta fecha no pueden faltar la verdura, la miel y la fruta de verano: sandía, melón, frutos del bosque, duraznos, peras… Las comidas picantes, los asados a fuego, flambeados y salsas así como los pimientos y las especias nos recordarán el calor del día de hoy. El postre será un rico flambeado: una ensalada de frutas de la época calientes y rociadas con un buen licor que se quemará antes de servir. Es un postre perfecto a la puesta de sol así como beber una buena Queimada. La bebida será preferiblemente la cerveza clara o ligera o aquellas que lleven base de miel o zumos frescos de fruta de la estación. El vino blanco, la sidra y el té de valeriana son bien recibidos en Litha.

Durante la comida se comparte con los demás el recuerdo de aquellos momentos en el que fuimos felices en extremo, una anécdota que nos hizo reír como nunca, un record alcanzado, el día en el que se sintió la máxima felicidad...
Al estar en la naturaleza, debemos acordarnos de dejarlo todo tal como lo encontramos o incluso mejor, hacer una limpieza antes de abandonar el lugar, retirando bolsas de plástico, botellas… y dejar una ofrenda junto a un árbol para los elementales por permitirnos pasar allí el día.

Como ritos típicos a parte de las Uniones de Manos, están las dedicaciones y las reafirmaciones de votos a las Deidades por parte de aquellos que ya fueron iniciados con anterioridad. También se aprovecha para bendecir a las mascotas para que el sol les confiera su fuerza. Se hace un recordatorio de aquellos proyectos que nos propusimos en Samhain y se trata de retomar aquellos que no se han terminado o aún no se han llevado a cabo.

El mejor modo de decorarlo todo es con imágenes solares y adornos y lazos de llamativos colores como el rojo, el amarillo, el naranja y el verde. Capullos de flores de esta época llenarán los jarrones y hojas secas junto a guirnaldas de flores, potpourris, fruta, y flores veraniegas adornarán mesas y alféizares de ventanas así como altares vestidos con manteles rojos o naranjas e iluminados con velas doradas, rojas, amarillas y naranjas. La ofrenda más simbólica son flores con forma de sol o colores que lo recuerden como las margaritas, caléndulas, manzanilla, zinias, diente de león... El círculo puede marcarse con ramas verdes, de roble sería perfecto pero es complicado conseguirlas y piedrecillas; y debe haber miles de velas por doquier si nos es imposible hacer una hoguera. También se coloca un cuenco con miel en representación del dulzor de la vida. Alrededor del altar o sobre éste se dejan objetos que representen objetivos alcanzados, situaciones que han llegado a término o aquellas que deben o se desean superar para seguir adelante. Estos objetos deben ser retirados antes de celebrar Lughnasadh.

Cómo es Litha

En el solsticio de verano, la Diosa es la madre generosa, Freya, Flora, Habondia, la que da vida y fecundidad a todos sus hijos. Todo en la naturaleza es generosa - de lo contrario no podríamos vivir. El manzano hace cientos de manzanas de cada año, cuando sólo una semilla en una manzana sería suficiente para reproducir el árbol. Las abejas hacen la miel de la colmena, para que pueda sobrevivir el invierno, pero siguen trabajando durante todo el verano, el almacenamiento suficiente para compartir. La vida podría existir sin rosas trepadoras, mariposas a rayas, aves canoras, frambuesas, o las flores silvestres, pero la diosa sigue haciendo nuevas formas de belleza para que podamos disfrutar.
La diosa en el solsticio de verano nos da no sólo lo que necesitamos, pero extra. Podemos sentir cerca de ella por ser generosos, dando más se les pidió que dar, y hacer algo más que nuestra parte justa. De esta manera, hacemos la abundancia para todos.

El Dios en Litha

A lo largo de la primera mitad del año, desde su nacimiento en el solsticio de invierno, el Dios que ha venido creciendo en esta vida en el mundo visible y tangible. Ahora, en el solsticio de verano, se transforma. La luz del día es más largo y fuerte en este momento, pero ahora el poder de la noche debe comenzar a crecer de nuevo. Todo y cada uno que cumple su objetivo tiene que cambiar. El Dios muere en este mundo para nacer en el Otro Mundo. Antes, estaba despierto en este mundo y duerme en el mundo onírico. Ahora se convierte en el soñador, que dormía en este mundo, pero despierta en el mundo de los sueños y visiones, la semilla de lo que vendrá a ser en este mundo. Se convierte en el mensajero, llevando nuestras esperanzas y oraciones a los reinos espirituales.
El Dios es también el socio de la Diosa, con lo que la abundancia de toda la naturaleza. Él es Lugh, el dios del sol, y él es el antiguo poder de la vida, que era conocido simplemente como el Buen Dios, Guardián de los cultivos, el proveedor de su pueblo. 

El Altar

En el solsticio de verano, el altar de la familia puede ser cubierto con las flores, especialmente rosas. En o alrededor del altar, también puede colocar las cosas que usted ha completado y dejar de lado, o están tratando de dejar de lado. Añada los frutos del puño de la temporada y, por supuesto, las imágenes del sol, girasol, y otros símbolos de la fiesta.
Es posible que tenga una sección especial sobre el altar de las cosas para regalar. Haga una cosa fuera de su altar ganado y llevarlo hasta el altar de la familia, o encontrar algo especial que aportar. Que las cosas que permanecer durante la temporada de vacaciones para disfrutar de las bendiciones, a continuación, dar a la basura antes de Lughnasadh torno a los rollos!

Los colores de Litha

El oro y el verde son dos de los colores más frecuentes de esta época del año. No sólo representan el sol y el bosque frondoso, pero que representan los colores de la Magia Fuego feérico. Otros acentos de color incluyen el mar verde y rojo (sobre todo cuando las rosas rojas se agregan al altar).

Incienso, hierbas y maderas

El incienso debe ser completa y robusta - rosa, violeta, el abeto y el cedro son buenos. Mandarina, el incienso y frangipani también funcionan.
Si quieres trabajar con las hierbas en este momento, hierba de San Juan es una de las más populares asociadas a Litha. También relacionadas con las vacaciones: albahaca, perejil, menta, tomillo, violeta, sangre de los dragones, helecho, verbena y lavanda.
Bosques de San Juan son el roble, el abeto, el muérdago, y el acebo.

Fuegos de medianoche

En lugar de nueve maderas sagradas, se encienden sólo de roble y abeto. Los incendios de mediados del verano fueron utilizados al igual que los balefires, en hexadecimal el ganado para la salud y la seguridad, para ahuyentar a las influencias nefastas y que también representaba el poder del sol en su cenit.

Una lista de dioses y diosas:

Gaia Madre Tierra
Lilith diosa de la sexualidad y la fertilidad
Astarte diosa de la fertilidad y la reproducción
Helios, el dios del sol
Ra, el dios egipcio del sol 
Dios egipcio Horus
Juno / Hera patrona del matrimonio
Dios romano Mercurio de la medicina
Lungus dios celta de la Selva y la medicina
Verde el hombre dios celta de las estaciones
Cernunnos dios celta de la Selva, la música, la fertilidad
Dios griego Apolo, además de ser el dios del sol, que también presidió la música, la medicina y la curación
Amaterasu sintoísta: la diosa "de la que toda la luz viene". Ella es muy querido por sus fieles, y los trata con cariño y compasión
Roble / Acebo Rey de Dios de la cosecha
Ishtar diosa del amor y la fertilidad.
Hator Diosa egipcipcíaca
Thor Dios del trueno interposición de tormentas y lluvias
Vesta guardián de la virginidad que rompió sus votos y concibió gemelos Rómulo y Remo, con el dios Ares
Afrodita, diosa del amor
Atenea diosa de la sabiduría y la guerra
Artemisa diosa de la caza
Isis Diosa de la agricultura


En este día santo celebramos a Dios, representado por el sol en todo su esplendor. Se celebra el solsticio de verano, cuando es el día más largo del año.
Pleno verano no es ni un festival de la fertilidad, ni un festival de la cosecha.
En este día, los ritos a menudo se centran en la protección para el hogar y la familia para el próximo año.
Se hacen ritos de adivinación, y se celebra la abundancia del rey del roble en su mejor momento de la vida.
Para aquellos que se encuentran identificados y cercanos a la energía de las hadas, es el momento ideal para estar en comunión con ellos. Es una tradición común para las brujas, salir en el crepúsculo a buscar las populares fairies en rodales de robles, fresnos y espinos.

3.27.2018

Los códigos, el tiempo

sando todo el tiempo incansablemente y de una vez diciéndomelo que no podré transferir a la realidad ninguno de esos pensamientos, a ver, cómo hacerlo? tomo un papel y un lápiz y observo la maravilla del alfabeto.
Esos dibujos ingeniosos que se quedan manchando la hoja (y para más maravilla estarán allí mientras el papel resista en vida, es decir, en esta realidad, que será muchísimo tiempo, casi seguro que más de lo que yo resista por aquí). Pero me quedo admirando esos surcos de color brillante, tal vez negro o gris oscuro... son una joya. Y el que venga, humano como yo, y pueda descifrar ese código, tendrá una idea, así sea remota, de lo que estaba sintiendo en una remota madrugada del año 2018.
He cumplido sesenta años dice la formalidad del tiempo. Eso es sesenta veces pasar por la misma cuenta de los días. Madrugada, mediodía, atardecer, noche. Eso por treinta más o menos. Y eso por sesenta. No es tan sencillo. Porque en cada uno de esos fragmentos con que se lleva la cuenta de lo que hemos codificado, se incluyen (y esta es la trampa o lo más importante), lo que aprendimos, lo que dejamos pasar, lo que nos gustó y disfrutamos y lo que será causa de nuestro bochorno y arrepentimiento por mucho tiempo.

Tiempo otra vez, ay, cómo nos gusta enredarnos. En fin. La memoria se queda y nos persigue, constituye nuestro rostro, lo que en verdad somos. Aprendimos un código para comunicarnos, pero hay otros, y otros grupos de humanos que se entienden a través de otros sonidos y cuidado ahí, que no son solo los sonidos y los recuerdos, sino la manera de decir y entender que algo está bien o no lo está. Pero la memoria no tiene idioma, quiero decir, las cosas que suceden en los lugares donde la gente usa alfabetos diferentes, suelen ser siempre las mismas. Vida, muerte, pérdidas o ganancias, aprendizajes, pequeñas miserias o glorias a la medida.

En cambio los animales son más sencillos. No necesitan escribir ni hablar complicado siquiera. Las plantas, que están vivas, tampoco escriben. La memoria, los alfabetos, las expresiones que usamos para no perder el hilo, para no perder lo que aprendimos o aprendieron nuestros abuelos y ahora es que lo estamos descifrando, todo eso debe ser bueno para algo. Debe servir para no tener miedo por lo menos.






10.02.2017

Gato y yo

Gato y yo fuimos hermanos en el pasado, 
Y más que hermanos
Fuimos como la imagen tras la ventana
la fotografía que nos devuelve 
Algo que parece ser, o que tal vez fue en algún momento
En otra parte. 
Gato solía acompañarme en mi cabeza, 
Detrás de los ojos, 
En mis recorridos artesanales
Por fingidas calles parisinas
Que no eran en Paris
Y ni siquiera en Europa
Pero igual nos deleitaba ese mareo incierto
La incertidumbre, diré mejor
De brincar elegantemente como si tuvieras sombrero 
aunque solo de pelambre gris se tratase. 

Ya se fue ese tiempo.
Cerré la puerta de mi casa y me quedé del lado de adentro.
Ahora, aunque nada de eso exista, nadie podrá decirme que no hubo gato o que no estuvimos rondándonos 
En otro lugar, hace muchísimo tiempo. 






Mabón, fiesta pagana del otoño 21 de septiembre

Haré un recuento de todas las fiestas paganas de la tradición celta. Estas son ocho, según las estaciones del año y los movimientos de la tierra que llevan a que vivamos diferentes climas y experiencias a lo largo de la rueda del año. Como se ve en este blog, ya he hablado de Yule, la fiesta invernal. Aquí me referiré a Mabon, que es la fiesta del comienzo del otoño, con su simbolismo de despedida y renacimiento pronto. 



Mabon es la festividad pagana del equinoccio de otoño. Es la segunda fiesta de las cosechas. Se celebra en la víspera del 22 de septiembre en el hemisferio norte y del 22 marzo en el hemisferio sur. Esta festividad se llama así por el dios galo que encarna el principio de fertilización. En lenguaje druida Mea’n Fo’mhair significa la segunda cosecha  y en esta oportunidad se honraba al Dios del Bosque en la figura de un hombre-árbol, al que se ofrecían libaciones de sidra y vino, precisamente a través de los árboles.
Este es el momento en que el día y la noche tienen la misma duración. Astrológicamente, el Sol se encuentra ingresando al signo de Libra.
Otros nombres de esta fiesta pagana son Cosecha del Vino y Festival de Avalon.
El símbolo del Mabon es el cuerno de la abundancia o cornucopia.

Esta es una festividad de reconocimiento y adhesión a la pareja compuesta por el Dios y  la Diosa (la semilla y la tierra), dando gracias por las bendiciones que nos han otorgado, de cara a los esfuerzos del pasado y reconociendo los frutos cosechados.
Es una fiesta de alegría, de celebración de la abundancia y la generosidad de la Tierra. Como segunda cosecha, completa la recolección del grano que comenzó en Lughnasadh (primero de agosto, o las bodas de Lug, dios de la mitología celta). La diferencia es que ahora se trata de un momento de equilibrio: las fuerzas de la oscuridad y de la luz se encuentran equidistantes. Es el equinoccio y a partir de ese momento la oscuridad irá ganando terreno hasta llegar su punto de cenit en Yule (solsticio de invierno).

En qué consiste la tradición agrícola del dios de la fertilidad

Consideremos que el dios de la fertilidad, el joven  que tenía su máxima potencia durante Lughnasadh, ha comenzado a dar muestras de debilidad y cansancio, está envejeciendo y pronto morirá cuando llegue el Samhain, el 1° de noviembre. Es el ciclo de la vida. No estamos tristes por esta muerte porque sabemos que es parte del ciclo vital y que este Dios fértil otra vez renacerá al cumplirse otra vuelta de la rueda de la fortuna.  
Mabon es el momento de prepararse para la despedida y de reflexionar sobre el ciclo de la vida (nacimiento, desarrollo, madurez –reproducción- y muerte). La cultura precristiana nos indica que el tiempo no tiene principio ni fin, sino que se engendra a sí mismo en una infinita serie de ciclos.
El mensaje de la fiesta de Mabon es la aceptación de cada parte del ciclo, como pieza necesaria e ineludible para un recomienzo infinito. Este es el fin de algo, pero es también el comienzo de lo mismo.
Actividades tradicionales de esta época son la vendimia, cosechar y pisar la uva para obtener el vino que guardaremos en recipientes a la sombra para la degustación y el placer sagrado que nos ha sido permitido.  Recolectar hierbas y confeccionar coronas de hiedra y avellano para el dios anciano. En algunos pueblos la festividad incluye la confección de muñecos cubiertos con mazorcas de maíz que representan la fertilidad de la diosa, su cobijo y su generosidad.
Es frecuente también el uso de adornos en forma de Cornucopias (cuerno de la abundancia) como símbolo de la abundancia de las cosechas. Los colores de esta fiesta son los hermosos colores del otoño,  rojos, anaranjados, dorados, marrones y violetas, que permiten sintonizar con las energías de este día. Los nombres de las deidades veneradas: Mabon y su madre Modron, Thor, Hermes, Deméter, Perséfone, Hades, Baco… Además de todas las figuras de la Diosa Madre, que en este momento tomará forma de una anciana.

El 22 de septiembre, Equinoccio de Otoño, indica el comienzo de un tiempo de serenidad. El joven verano va perdiendo su fuerza muy rápidamente, y las hojas de los árboles se ven doradas. Con estas señales la Naturaleza abre la tregua del reposo y la relajación, del descanso, antes de que comiencen los duros meses de invierno.





Cómo encontramos a Mabon en la mitología griega

En algunos pueblos la madre tierra recibe el nombre de Modron, y esta fiesta lleva su nombre. El mito consiste en que Mabon, hijo de Modron, nace la noche del equinoccio y desaparece tres noches después. Se traza una equivalencia entre el  dolor que siente Modron y el de  la diosa griega Deméter, que sufre un acontecimiento similar ante la desaparición de su hija Kore, que había ido a recoger flores y nunca regresó.
Los lamentos y gemidos de Deméter se escuchan durante días en toda la extensión del universo. Condolido, Helios, el sol, quien todo lo ve, le anuncia que Hades, señor de la noche, raptó a Kore y se la llevó al mundo subterráneo de los muertos para hacerla su reina. Desde aquí Kore ya no es la jovencita que conocimos y  será conocida como Perséfone.
Demeter, la diosa de las cosechas, monta en cólera ante esta afrenta y su venganza es detener la fertilidad de la tierra, los campos se secan, la vida se agota y el verde se convierte en ocre. Lleno de desesperación ante el avance de la muerte, Zeus  propone un acuerdo entre Deméter y Hades en el cual Perséfone pasará la mitad del año sobre la tierra con su madre y la otra mitad como reina d las tinieblas junto a su esposo – lo que significa el origen de las estaciones. Cuando Perséfone está con Hades, la tierra palidece por la tristeza de Deméter, que se expresa en el invierno. Cuando Perséfone regresa a la tierra para alegría de su madre, la vida renace y la tierra se llena de abundancia y de luz.
Mabon es también el comienzo del otoño y marca el momento en que Perséfone vuelve a descender al mundo inferior. El comienzo del otoño marcaba la celebración de los Misterios Eleusinos Mayores.

De acuerdo con la tradición celta, Mabon es el momento en que el Dios de la abundancia se está preparando para morir en Samhain, y regresar al vientre de la Diosa, para luego renacer en Yule. 

Este es el gran viaje de la renovación y el renacimiento. 

Es el equinoccio de otoño, es la terminación de las cosechas iniciadas en Lughnasadh, otra vez, luz y oscuridad se encuentran en punto equidistantes de la rueda de la fortuna. 


La naturaleza disminuye su generosidad, y se prepara para el invierno y su tiempo de descanso. 

Los árboles dejan secar a sus hojas y nos invitan a soltar lo viejo y  con el fin del ciclo, concentrarnos en la vejez y la muerte. 

Hay que recordar que para renacer hay que morir, esto es, dejar caer las hojas que ya cumplieron su ciclo, recogernos a descansar en la tregua, a meditar en el recomienzo de la vida. 


El ritual

Primero nos prepararemos para el ritual de Mabon dando una caminata por el bosque a primera hora de la mañana. Llevaremos una cesta
en la que recogeremos las hojas doradas que los árboles hayan soltado. Algunos frutos secos de los pinos y leña también resultarán de utilidad. Ya se regreso, prepararemos una fogata alrededor de la cual caminaremos lanzando al fuego el contenido de la canasta y repitiendo mientras hacemos esto:


La Diosa tira su manto de tierra a su alrededor, 

Mientras tú, gran Dios del sol navegas hacia el Oeste, 
a las tierras de descanso eterno 
envuelto en la frescura de la noche. 

Las frutas maduran, las semillas caen, 
Las horas del día y la noche están equilibradas. 

Vientos fríos soplan desde el Norte gimiente. 

En esta aparente extinción del poder de la naturaleza, 

Bendita Diosa, sé que la vida continúa. 

Porque la primera es imposible sin la segunda cosecha, 

Al igual que la vida es imposible sin la muerte. 

Bendiciones sobre ti, Dios caído mientras viajas 

A las tierras del invierno y a los amorosos brazos de la Diosa.

Se regresa al altar donde se deja la cesta, levantando los brazos diremos: 


Bendita diosa de toda fertilidad, 
He sembrado y cosechado los frutos de mis acciones, buenas y malas. 
Dame el valor para sembrar semillas de alegría y amor 
En el año venidero, desterrando la miseria y el odio. 
Enséñame los secretos de la existencia sabia sobre este planeta 
¡oh luminosa de la noche!



Nos sentaremos a meditar sobre el envejecimiento y la muerte, necesarios para el renacimiento. 




Luego de esto se procede con la comida y bebida. Recordemos que es un acto simbólico de gratitud por el sustento recibido. Habrá música y baile, es una celebración. Debemos agradecer con buen ánimo y pedir que esta abundancia llegue a los que nada tienen.
Una vez terminada la comida y daremos gracias por la ocasión celebrada.

Inciensos: ciprés, sándalo, pino, enebro.
Colores: los del otoño, café, verde, anaranjado, rojo, dorado, marrón, amarillo
Bebidas: Vino tinto.
Hierbas: Avellana, maíz, álamo, bellotas, ramas de roble, hojas de otoño, tallos de trigo, conos de ciprés, piñones, espigas de cosecha, hojas de lavanda.
Comida: el producto de la cosecha, granos, frutas y verduras, especialmente maíz, pan de maíz, tortas de frutas, tés, sopas de vegetales.

Tradiciones: recolectar plantas y vainas secas que pueden ser utilizadas en rituales o para hacer cocimientos y tés con hierbas. Una actividad tradicional de esta época es la confección de las muñequitas de maíz y bolsas de hierbas secas perfumadas.  Estas luego se ofrecen como regalo.