12.13.2014

Eugenio Montejo (Junio, 2008)

Nacemos con algunos sentimientos y sensaciones que nos hacen únicos en el universo. Como nos gusta la vida, pronto entendemos que el trato es negociar lo que tenemos para que la muerte no nos lleve tan pronto. Así, vamos renunciando a nuestras cosas a cambio de que la muerte nos deje en la vida un poco más.
Un día ella se queda con la simpleza, en otro momento nos parecerá bien que se lleve la frescura, la fuerza, la confianza.
Al final, cuando ya no nos queda nada, sino un montón de huesos rotos, comprendemos que es hora de volver a nuestra antigua residencia.





EUGENIO MONTEJO
(June, 2008)

We’re born with a few feelings and sensations that make us unique in the universe.
Since we enjoy life, we soon understand the deal involves negotiating what we have so death might not take us so soon. Thus, we keep renouncing our things in exchange for death allowing us a little more life.
One day it keeps our simplicity, and eventually it will seem fine to us when it takes our freshness, strength and confidence.
In the end, when we have nothing left, besides a pile of broken bones, we understand that it’s time we returned to our old residence.



Trad: Guillermo Parra


En la foto: Carolina Arnal frente a su trabajo en Sampsonia way, Pittsburgh, 2014

No hay comentarios:

Publicar un comentario